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En las últimas semanas, Amor Vegetal recorrió la cadena de valor del cáñamo alimentario argentino desde el lado de la transformación: primero con Anika Tropea, de Hempaz (episodio 15), y después con Milagros Calvo, de Granero de Sabores (episodio 16). Faltaba mirar el otro extremo: de dónde sale la materia prima.

En el episodio 17 viajamos a Colonia Caroya, Córdoba, de la mano de Esteban Ulver, de Napoleón Digital, la agencia que acompaña la comunicación y el desarrollo comercial de Pure Hemp, un emprendimiento familiar que cultiva, procesa y elabora sus propios productos a partir de la planta de cáñamo.

Un proyecto técnico que necesitaba salir a la cancha

El vínculo empezó por un amigo en común que presentó a Esteban con Agustín Olivo, el ingeniero agrónomo a cargo del proyecto. Napoleón Digital venía trabajando en comunicación dentro del universo cannabis (eventos y organizaciones), pero no con cáñamo. Lo que encontraron, contó, fue una propuesta sólida:

"Él tenía un proyecto súper organizado, súper profesionalizado, con el registro de su propia genética, con un trabajo de campo muy profesional [...] pero le faltaba desarrollo y salir a la luz."

Trabajan juntos desde hace aproximadamente un año. En ese tiempo, según relató Esteban, la superficie sembrada pasó de 5 a 10 hectáreas y hoy se piensa en llegar a 20. Terminada la última cosecha, el equipo ya está sembrando para la del 27.

Agroecológico, con genética registrada y trazabilidad

Según explicó Esteban, el cultivo de Pure Hemp está certificado como agroecológico por Food Safety. Eso implica estudio y cuidado del suelo, rotación de cultivos, un riego amigable con el ambiente y seguimiento de trazabilidad. A eso se suma una genética propia registrada, La Gringa, cuya información técnica se puede consultar en el sitio de la empresa.

"Un cultivo responsable, registrado, certificado como agroecológico, a través de un ingeniero que registró su genética, que hace una trazabilidad: hay un laburo muy grande atrás."

Pure Hemp no vende semillas para cultivo. Por el momento, explicó, la decisión es cuidar la genética.

RNE y RNPA: habilitar para vender en regla

Además de proveer materia prima, Pure Hemp elabora sus propios productos: aceite y harina de semilla de cáñamo, ambos con RNE y RNPA (Registro Nacional de Establecimiento y Registro Nacional de Producto Alimenticio), los registros necesarios para comercializar alimentos como corresponde.

Llegar hasta ahí no fue sencillo: análisis de laboratorio, inspecciones, presentación y validación de documentos, y vuelta a empezar cuando algo no está claro.

"Todo trámite en Argentina es burocrático, y toda burocracia tiene su tiempo, su ida y vuelta, sus reniegues."

Es un camino similar al que ya había contado Milagros Calvo en el episodio 16. Según Esteban, el sector empieza a ordenarse a medida que llegan nuevas habilitaciones y crece el trabajo conjunto entre emprendimientos.

Una planta sin desechos

Uno de los ejes de la charla fue el aprovechamiento integral del cáñamo. El grano se muele y se prensa en frío para obtener aceite; lo que queda del prensado se muele para hacer harina o se destina a tinturas y cosméticos; y a eso se suman la fibra, la cañamiza y la biomasa. Pure Hemp cuenta con maquinaria que separa cada parte de la planta y permite entregar fibra, cañamiza y biomasa listas para usar. Ya hay quienes utilizan la fibra, aunque Esteban prefirió no adelantar marcas.

"Lo importante de la planta es que no tiene prácticamente desechos. Uno utiliza toda la planta."

Hoy los productos habilitados son el aceite y la harina. En desarrollo y en proceso de habilitación hay una yerba con biomasa de cáñamo, un bálsamo con cera de abejas y extracto de cáñamo para la piel, y un extracto de semilla aromatizado. La raíz, por ahora, sigue en investigación.

Esteban hizo una aclaración importante: el aceite de semilla de cáñamo es un alimento, complementario del aceite de oliva y no un sustituto.

"No es un aceite medicinal, que no se confunda con eso."

Un ecosistema que se amplía

Con materia prima disponible, el circuito empieza a extenderse. Entre los proyectos que Esteban mencionó están Canapa, en Buenos Aires (una pizzería que sumó una línea de fideos secos sin gluten con cáñamo, de la mano de Jorge Ferri); una ONG de San Juan que elabora aceite de cannabis medicinal y explora reemplazar el aceite de oliva por aceite de cáñamo; y yerbateros de Misiones y Corrientes interesados en probar la biomasa. También habló de alfajores, indumentaria y cosmética, muchos todavía en etapa de investigación.

El impacto se nota también en el territorio. Los cultivos están en Colonia Caroya y alrededores y, según Esteban, emplean mano de obra local en el trabajo del suelo, la maquinaria, el laboratorio y el procesado. Es una empresa familiar de productores agropecuarios de la zona, que trabajan en paralelo con otros cultivos. En esa línea, Pure Hemp busca distribuidores de aceite entre almacenes naturales y comercios de alimentación saludable.

Un mercado nuevo: pies en la tierra

Pure Hemp quiere crecer, pero al ritmo de la demanda. Esteban lo planteó sin vueltas: detrás del amor por la planta hay empresas que tienen que ser rentables, y no tiene sentido producir grandes volúmenes si el consumo todavía va más lento.

"Hay muchas ganas, hay mucho profesionalismo, pero también hay que poner los pies en la tierra."

Sobre la exportación, contó que Agustín viajó este año a Estados Unidos a una exposición de alimentación saludable y que se trabaja en esa posibilidad. Todavía no está confirmada, pero la describió como muy bien encaminada.

El otro desafío es cultural. Esteban señaló que persiste un tabú alrededor de la planta, aunque cada vez menor, y que lo que más le sorprende es que la confusión entre cáñamo y cannabis también aparezca dentro de la propia comunidad cannábica:

"Comentás del aceite de semillas de cáñamo y la pregunta es: 'che, ¿esto pega?'"

Desde su experiencia, hoy el productor agropecuario está más informado sobre el cáñamo como alimento y como materia prima que parte de la comunidad. Vale recordar que los productos de los que se habló, aceite y harina de semilla, son alimentos sin efecto psicoactivo.

Su invitación para cerrar:

"Los invito a que lo prueben [...] no te quedes con un prejuicio o con una opinión formada sin haberlo probado."

Mirá la entrevista a Esteban

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Autor: admin