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La ciencia del cannabis en Argentina empieza a consolidar algo que hasta hace poco era deuda: trabajo en red, financiamiento y visión estratégica. Desde el ENyS del CONICET, avanza la Red Universitaria para el Estudio del Cannabis, ahora fortalecida por una convocatoria de la Comisión de Investigaciones Científicas de la Provincia de Buenos Aires. En este marco, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires accedió a un financiamiento inicial junto a otras instituciones para desarrollar un proyecto considerado estratégico en territorio bonaerense.

El entramado académico ya tiene nombres y peso propio. Participan la Universidad Nacional Arturo Jauretche, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires, la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, la Universidad Nacional de San Martín, la Universidad Nacional de La Plata y la Universidad Nacional de Entre Ríos. El espacio “Universidad y Cannabis” reúne además a referentes como Gastón Barreto, Silvia Kochen, Julia Ruiz, Verónica Gargaglione, Analía Sannazzaro e Irene Ennis, quienes ya están marcando el pulso de esta agenda.

El objetivo es claro y urgente: producir evidencia científica sobre cannabis medicinal —enfocada en calidad, seguridad y eficacia— y avanzar en el desarrollo del cannabis como alimento, especialmente a partir del cáñamo industrial. En un país donde la regulación todavía corre detrás de la realidad, esta red busca ordenar el conocimiento, generar estándares y vincular ciencia con producción y políticas públicas.

Cuando las universidades se apropian del tema, la conversación cambia de escala, y se convierte en una construcción colectiva con potencial económico, sanitario y social. Y si la ciencia logra sostener este ritmo, el cannabis argentino puede dejar de ser promesa para convertirse, de una vez por todas, en motor de desarrollo real.